Disfrutar de la compañía de una mascota es una manera muy gratificante de vivir en familia. Sin duda los que disfrutáis de esta experiencia lo sabéis muy bien. Indiferentemente de cómo se les encaja en el marco de la familia, ellos participan de muchos de los momentos más entrañables en nuestro hogar.
Así pues, cuando pensamos en el bienestar de la familia no podemos omitir a nuestras mascotas y tenemos que cuidar de ellas como un miembro más, cubriendo sus necesidades, y manteniéndolas aseguradas ante cualquier imprevisto que se pueda llegar a producir.
Si vuestra mascota es un perro de los mal llamados o calificados como “peligrosos” de conformidad con la normativa, y concretamente si atiende a alguna de estas razas: Pitbull Therrier; Staffordshire bull terrier, American Staffordshire Terrier, Rotweiller, Dogo Argentino, Dogo del Tibet, Mastín Napolitano o Presa Canario, deberéis tener en cuenta que la normativa obliga a obtener una licencia para la tenencia de “animales potencialmente peligrosos”, para cuya tramitación se deberá cumplir con los siguientes requisitos:
- Ser mayor de edad
- No tener antecedentes por violencia de cualquier tipo, ni haber sido privado por resolución judicial del derecho a la tenencia de animales potencialmente peligrosos.
- Contratar un seguro de responsabilidad civil, con un capital mínimo asegurado de 120.000 €, que cubra posibles daños a terceros.
Hay que recordar que la obtención de la licencia tiene una duración de cinco años.